Como no podía ser de otra manera, tras el encuentro de los reporteros efezetas en el cementerio, esta noche se colaban de nuevo en mis sueños…
Nos habíamos reunido en la casa de juventud universidad, tal cual la recordaba: con las columnas rectangulares y paredes de color morado, con esa suave luz blanca de los fluorescentes, pero había algo distinto en aquel lugar: la sala era mucho más grande y además el suelo estaba cubierto por una generosa capa de nieve blanca y muy esponjosa. Sentados formando un corro, charlábamos tranquilamente, mientras intentaba aprovechar esa proximidad para hacerles algunas fotografías (retratos) con mi cámara compacta, pero como había poca luz salían nefastas: oscuras y borrosas.
Me puse en pie y rodeé al grupo, dando vueltas en círculo lentamente, buscando los mejores encuadres; otros efezetas hicieron lo mismo, parecíamos un enjambre de planetas girando alrededor del grupo que permanecía sentado. En una de las ocasiones, unasinruidoporfavor (un tío bastante cachas del grupo, bajito pero matón, que también orbitaba alrededor del grupo) me sujetó con fuerza, supongo que quería “jugar”, cubriéndome la cabeza con la capucha de mi sudadera, en cuestión de segundos me tenía inmovilizado y cabeza abajo. Aparentemente me había reducido… fue entonces cuando exprimí mis recursos al máximo, empleando sobretodo la flexibilidad, para elevar mis piernas hasta alcanzar sus brazos. Con un acertado giro (de tobillo¿?) me enrosqué en sus brazos, mientras con la otra pierna le provocaba una pérdida de equilibrio con la que conseguía tumbarlo sobre la nieve; todo sucedió muy rápido, en décimas de segundos me había liberado, y aunque no había logrado inmovilizarle, me sentía orgulloso de haberme desprendido de sus zarpas, las caídas no resultaron en absoluto dolorosas pues la nieve esponjosa la amortiguaba.
De nuevo tomé la cámara entre mis manos y me concentré en buscar nuevos encuadres, esta vez el grupo estaba algo más disperso; dos chicas (una efezeta y la teleco que vimos la otra noche cerca del VIPS) vestidas con traje de sevillana no paraban de bailar al son de la música, al verlas pensé: “si es que son más majas que las pesetas”.
Todo el grupo avanzaba por la sala hasta llegar a unas grandes mesas de madera, donde había una cafetera, en el suelo ya no había nieve; allí nos juntamos con otras personas para bailar…
Kalam-men
31/08/2009 at 8:47 Permalink
después de pasar una noche bastante tranquila intentando deshacerme del cansancio acumulado durante la jornada de ayer, me he levantado muy de madrugada… todavía era temprano para estar despierto, así que decidí acostarme de nuevo sin saber la locura de sueño que me esperaba…
el sueño arrancó en un aula en la que por turnos teníamos que exponer nuestros trabajos y presentarlos al resto de alumnos; cuando llegó mi turno hablé del proyecto que supuestamente tenía entre manos: la restauración del titanic…
sobre la marcha iba improvisando qué contar… ayudándome de una enorme maqueta de colores les explicaba cuáles eran las zonas más dañadas (las hélices y su entorno), se iba agotando el tiempo de mi intervención pero antes de concluir me interrumpe un compañero:
¿pero cómo es de grande?
¿qué dimensiones tiene exactamente?
mierda! y ahora qué hago… no tenía ningún dato a mano, estaba improvisando! pero tenía que salir del apuro… ya está! tenía que pensar en cómo imaginaba que era de grande y darle una medida aproximada: “pues como tres veces de grande el campo de futbol de la romareda”
¿habrá colado?
ahora mismo acabo de echar mano de wiki para despejar dudas, porque me he pasado todo el tiempo dándole vueltas a la cabeza… la longitud del barco era de 269m, mientras que el campo de fútbol tiene 105m, así que sería más o menos como dos veces y media el campo de fútbol de la romareda… así que proporcioné un dato bastante aproximado! qué maravilla! (besitos, besitos) jajjaja
antes de concluir mi presentación sobre la restauración del titanic al resto de la clase (en el aula estábamos tres personas y el profesor), les puse un CD que tenía preparado (no sé de dónde salió, pero fue una bendición), lo malo es que al ponerlo en el aparato reproductor… no salía nada sobre el titanic, solamente aparecía una selección de los mejores momentos de las películas de disney: blancanieves…
- oh! vaya! ahora no localizo la pista!
- no te preocupes, lo dejamos para otro día…
qué alivio…
antes de que saliésemos de clase, ya estaban entrando los alumnos de la siguiente clase y su profesor… cuando vieron la maqueta del barco todos empezaron a preguntar cómo era de grande el titanic… pero bueno! qué obsesión con el tamaño! en cuanto tuve la mínima oportunidad me “escapé” de allí
fuera del aula había una huerta donde habíamos cultivado nuestras “coles de la suerte”, eran enormes, estaban bien hermosotas; allí me encontré con una amiga con la que estuve hablando sobre su col (ehm… ésto, sacado de contexto puede llegar a sonar fatal) jajjaja
no me explico ni cómo ni por qué, pero cayó la noche y me vi en el suelo sentado, en los alrededores del manicomio con media cara maquillada y la otra mitad sin maquillar… al instante escuché el sonido de unas ruedas y vi como se me acercaban dos chicas y un chico que iban sobre patines, eran como amigos aunque no he llegado a reconocer sus caras (creo que eran como un mix, con los ojos de un amigo, la boca de una amiga, los pelos de otro, la voz de otra, vamos… como tres mister potato)
una de las chicas iba tambien maquillada pero el rostro completo (parecía un pitufo porque se había maquillado la frente, la nariz, los pómulos, todo! absolutamente todo! de color azul y verde), me pidió opinión y yo también les pedí opinión, me dijeron que estaba muy mona¿? con el maquillaje estilo belén esteban ¬¬
me levanté del suelo y nos pusimos a andar, y a la vuelta de la esquina ya estábamos en la seo (ésto lo tendrían que inventar para el día a día: “la esquina teletransportadora”, cruzas la esquina y llegas al lugar que quieras), allí nos encontramos a un hombre que iba gruñendo: “el titanic se hundió por culpa de las mujeres”
me enfadé con él, pero me explicaron que ese hombre no estaba pasando ahora por un buen momento porque su perra se estaba “deshaciendo” por el culo, pero literalmente: tenía una perra bulldog que tenía una herida en el culete y por esa herida se le iban saliendo todas las vísceras…
me enseñaron a la perrita, jo!
era bastante desagradable…
atravesamos el arco del déan y de repente vimos correr hacia nosotros a un hombre con un vestido de raso de color blanco y un cucurucho en la cabeza, creo que llevaba el uniforme de hada madrina (varita en la mano incluída). como todos los sueños surrealistas, el final llegó así, sin más, con la aparición de esa peculiar “hada madrina”